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Entretenimiento
Lo bueno, lo malo y lo feo del Festelar 2018
21, May

Este sábado se realizó la segunda edición del festival, con presentaciones destacadas de Aterciopelados, Systema Solar, LosPetitFellas, Plastilina Mosh y Los Rolling Ruanas. No obstante, hubo falencias como el montaje y la falta de apoyo. Así fue la jornada del festival que busca promover la música alternativa nacional.

En medio de un ambiente festivo, con algunas franjas de lluvia y de música para todos los oídos, se desarrolló la segunda edición del Festelar en el Hipódromo de los Andes, ubicado al norte de Bogotá. El festival, que nació con el objetivo de impulsar la música alternativa nacional, organizó un cartel más que incluyente: rock, rap, pop, carranga, bachata, música caribeña y reggae, fue algo de lo que escucharon los asistentes al evento.

En total, el festival preveía la presentación de 11 bandas, con una innovación respecto a la primera edición: la inclusión de dos grupos extranjeros. El variado cartel, sumado a la oferta de 11 agrupaciones en un mismo día, convocó a más personas que la primera versión del Festelar que se realizó en agosto de 2016. No obstante, debido a los nombres que incluyó el cartel, seguro la organización esperaba un aforo mayor. Aún así, los asistentes demostraron por qué la música une culturas y generaciones: por el césped del lugar pasaron personas de todas las edades, credos, condiciones sociales, estéticas, estilos y gustos musicales. Hubo mucha convivencia.

En cuanto a lo musical, las bandas que mejor reacción causaron entre el público fueron Aterciopelados con su vigencia, versatilidad y naturalidad; LosPetitFellas por su mensaje y energía; Systema Solar, que siempre tiene la fórmula para no dejar a nadie sentado; Los Rolling Ruanas, que puso a cientos de millenialls a bailar carranga; Plastilina Mosh, el dúo mexicano que hizo saltar al público; y Vicente García, el dominicano que se encargó del momento romántico de la noche. A continuación lo bueno, lo malo y lo feo del festival, que en términos generales tuvo una nota sobresaliente. (LEA: Festelar: de los surcos que trazó Aterciopelados a las fértiles semillas de hoy)

Lo bueno

El cartel. La organización se esmeró en presentar una oferta importante de músicos nacionales. Seleccionó bandas históricas como Aterciopelados, de tradición festivalera como Systema Solar, Pernett y LosPetitFellas, y grandes promesas como Los Rolling Ruanas y Mitú. Aunque pudo ir en contravía con el espíritu del festival, le apostaron y ganaron al invitar a dos bandas internacionales con un buen público en el país.

Las bandas. Aterciopelados se lució con una presentación que mezcló lo más clásico de su carrera con sus más recientes lanzamientos. La naturalidad de Andrea Echeverri cautivó al público, que escuchó atento todo lo que tenía por decir. La interacción y complicidad de la banda con el público fue tal que, como ocurre pocas veces, en varias ocasiones a Echeverri y a su expareja, el bajista de la banda Héctor Buitrago, les pidieron un beso. La petición del público, por obvias razones, no se dio, pero la banda se ganó los aplausos y admiración de todos los asistentes con su frescura y demostración de que hay banda para rato. Echeverri, incluso, se bajó de la tarima para saludar a los más fanáticos que la vitoreaban desde la primera fila. Finalizaron su romance con el público obsequiándoles dulces y merchandising de la banda.

LosPetitfellas llenaron de emociones al público. La interpretación de sus primeras canciones cautivó a su “Club de la resistencia”, y los nuevos éxitos sacaron los aplausos de quienes los siguen hace poco tras sus apariciones en la radio comercial. Sin duda, uno de los momentos más recordados del Festelar 2018 serán los minutos que Nicolás Barragán, vocalista de la banda, empleó en decirle al público por qué tiene que salir a votar en las presidenciales del próximo 27 de mayo. También será recordada la despedida de la banda que, en medio de su canción "Antes de morir", pidió a los asistentes encender una luz (del celular o un encendedor) por quienes sufren de depresión, están en cárceles o simplemente se sienten solos.

Systema Solar sabe lo que tiene que hacer para animar y poner a bailar a toda una muchedumbre. Pese a que fue de las últimas bandas, el público le respondió bailando y cantando “El botón del pantalón”, “Majagual”, “Sin Oficio” y “Yo voy gana’o”. Los dos vocalistas llenaron de ánimos y energía a un público que a esa hora ya se estaba quedando sin batería. La banda también aprovechó para enviar mensajes sobre las próximas elecciones y la situación en Hidroituango.

Los Rolling Ruanas fueron la gran sorpresa de la jornada. Pese a que la banda se presentó cuando aún estaban llegando los buses que transportaban a la gente desde Bogotá, llenó de rock y carranga el escenario. Jóvenes y adultos bailaron e improvisaron pasos de baile de carranga, logrando su cometido de poner la tradicional música boyacense de nuevo en el panorama musical del país. La energía de la banda fue tal que, al mejor estilo de un Rock al Parque, en el centro del público se armó el que quizás sea el primer “pogo carranguero” en un festival. La banda también se destacó con interpretaciones de clásicos del rock mundial.

La oferta gastronómica y de actividades. En Festelar 2018 hubo suficientes foodtrucks y quioscos de bebidas para satisfacer el paladar de los asistentes. Las filas fueron rápidas y la oferta fue variada. En cuanto a las activaciones de las distintas marcas, también hubo buen flujo del público que optó por disfrutar de los otros espacios que ofreció el festival más allá de la tarima.

Transporte. Las típicas quejas a la salida no se escucharon. Uno de los grandes problemas de los festivales que se realizan en el norte o a las afueras de Bogotá es el tema del transporte, pero en esta ocasión no fue así. El transporte autorizado del Festelar estuvo bien gestionado, y no hubo kilométricas filas o personas caminando por horas para llegar a la ciudad.

Césped. Aunque no hubo aguaceros, al menos en cinco ocasiones se presentaron lloviznas. Pese a esto, el césped del lugar no se convirtió en un barrial y eso permitió a los asistentes disfrutar del evento y no salir con barro hasta los talones.

Lo malo

El apoyo. ¿Qué pasa con los que dicen apoyar la música nacional? ¿Saben que son parte fundamental de la industria? Al festival, sin duda, le faltó apoyo. Si bien el Festelar no es un festival de nicho como el Jamming, o convoca nombres galácticos como el Estéreo Picnic, sí tuvo un cartel con muchas de las mejores bandas del país con una boleta asequible: entre $99.000 y $170.000. No obstante, el día anterior, e incluso el mismo día del festival, hubo emisoras regalando las entradas sin tener que hacer nada, e internautas vendiendo la boleta hasta en $30.000. A las afueras del evento la situación fue más triste: reventa de tiquetes a precios de entre $5.000 y $10.000. Nada justo con un cartel que incluyó nombres mayúsculos. Y aunque hay que destacar que en el mismo día hubo otros conciertos como el de Alejandro Fernández (ranchera y música popular), el Baum Festival (música electrónica) o el evento "Suelta como gabete" (reggaetón), ninguno era competencia directa del Festelar, pero sí pudo quitarle uno que otro asistente.

Si los festivaleros quieren que este tipo de certámenes se sigan realizando, deben mostrar más apoyo teniendo en cuenta que casi todas las bandas eran colombianas. Y ese apoyo también debería ser no solo a una banda o artista sino a una lista de agrupaciones que han izado la bandera del país en cientos de lugares del mundo.

El montaje. Cada banda tenía su montaje, y mientras se hacía se perdió mucho tiempo. Entre banda y banda hubo espacios de hasta 45 minutos en los que hubo un DJ que programó música que no siempre fue uniforme con la idea del festival, pero que permitió que los asistentes no se desesperaran con la espera.

Los horarios. Debido a los problemas de logística y montaje, todos los horarios del festival se incumplieron y se corrieron hasta en dos horas. Inadmisible, sobre todo pensando en quienes van por una banda en específico, o deben regresar a una hora determinada. Después de Vicente García, todas las bandas tuvieron que terminar su presentación varios minutos después de que el reloj que les dicta el tiempo se pusiera en ceros y en rojo. Por todo esto, y como la presentación de Systema Solar se extendió casi hasta la 1:20 a.m. -cuando tendría que estar alistándose para subir Mitú, la banda de cierre-, la agrupación que seguía en el orden del cartel no se presentó. Salsangroove, que empezó a realizar todo el montaje para su presentación, desistió de hacerlo luego de unos 30 minutos, y eso incidió en la energía del festival pues varios asistentes notaron que algo pasaba en tarima.

La disposición del cartel. El cartel, ya lo dijimos, estuvo muy bien. No obstante, pudo pensarse en un mejor orden para que los asistentes se quedaran hasta el final. Además de la hora, mucha gente se fue del lugar cuando se acabaron las presentaciones de LosPetitFellas y de Systema Solar.

Luz y sonido. El sonido pudo ser mejor. Hubo zonas del lugar en que la gente estaba haciendo otras actividades, debido a que no lograban engancharse con las ondas que se emitían en tarima. Asimismo, hubo espacios que estaban prácticamente a oscuras, y solo se podía ver gracias a la luz de los carros de comida.

Lo feo

La basura. ¿Cuándo aprenderemos los bogotanos a disfrutar de los grandes eventos musicales sin dejar el lugar como un basurero? Lastimosamente, así volvió a ocurrir en Festelar. Pese a que hubo canecas por todo el lugar y de la iniciativa de un colectivo de reciclaje que daba a los asistentes una foto a cambio de envases reutilizables en unos contenedores, el panorama del césped y la zona VIP era deplorable al finalizar el evento. Latas de cerveza, botellas de gaseosa, desechos de comidas y plásticos anti-lluvia, fueron algunos de los elementos que más dejaron los asistentes al festival.

 

Así ensaya Shakira faltando dos semanas para iniciar "Dorado World Tour"
21, May

Siete meses después de lo planeado, la colombiana comenzará la gira mundial que la traerá a Bogotá en noviembre próximo.

Shakira ha usado sus redes sociales para recordarle a todo el mundo que el próximo 3 de junio comienza "Dorado World Tour". En Hamburgo, Alemania, iniciará finalmente la gira que debió haber empezado en noviembre pasado pero que tuvo que posponer por un problema en sus cuerdas vocales.

Finalmente, siete meses después de lo previsto, Shakira regresará a los escenarios para promocionar el disco "El Dorado", el undécimo álbum de estudio, y que incluye éxitos como "La bicicleta", "Chantaje", "Me enamoré" y "Deja vu".

https://www.youtube.com/watch?time_continue=2&v=1i3Ds-nFi9k

Producida por Live Nation, esta gira es la primera que hace en siete años, y la primera en la que la acompañarán sus dos hijos, Milan y Sasha.

"El dorado world tour" tendrá paradas en Europa y Estados Unidos antes de llegar a Latinoamérica en octubre próximo. El concierto en Colombia está programado para el 3 noviembre en el Parque Simón Bolívar de Bogotá

https://www.youtube.com/watch?v=F6I4RSQye-E

"El Dorado World Tour" llega siete años después del "Sale el Sol World Tour", con más de 100 conciertos en todo el mundo en 2010 y 2011. Desde entonces, la cantante colombiana fue madre de dos niños y se apartó de las grandes giras aunque siguió publicando discos: "Live from Paris" (2011) "Shakira" (2014) y "El Dorado", que apareció en mayo de 2017.

En abril pasado Shakira y Maluma protagonizaron la portada de la revista Billboard, publicación en la que hablaron de cómo la relación laboral que comenzó con las canciones "Chantaje" y "Trap", se transformó en amistad. Además contaron lo que significa haber comenzado sus carreras en Colombia y la importancia que tiene la familia para ellos.

Cuando los Ramones querían atacar a Rusia
10, Feb

Tras 40 años del álbum Rocket to Russia, su ingeniero de sonido rememora detalles de la grabación.

Mientras Ed Stasium terminaba de ajustar los micrófonos en una capilla anglicana, sobre la calle 67 de Manhattan, Johnny Ramone entró azotando la puerta, con algo de rabia en los ojos.

Sostenía en sus manos una copia del sencillo God Save the Queen, de los Sex Pistols, aquella banda que resultaba ser, al menos para el siempre adusto guitarrista, la contraparte británica de su grupo, The Ramones.

“¡Estos tipos apestan! ¡Necesitamos sonar mucho mejor que esto!”, gritó Johnny, inyectando presión sobre todos. Y en dos días –21 y 22 de agosto de 1977– grabaron las canciones que conformaron su álbum Rocket to Russia.

“Sinceramente, había visto a los Ramones tocar tantas veces antes que sabía que tenían cómo doblegar cualquier competencia, y eso fue lo primero que hicimos, escuchar God Save the Queen –reconoce Stasium, el ingeniero de sonido de Rocket...–, que realmente era un gran trabajo, pero tratamos de patearles el trasero, y creo que lo hicimos”.


El técnico plasmó en ese álbum la sensación de una grabación en vivo. De ahí que usaran la acústica de esa iglesia, instalando micrófonos adicionales contra las paredes y el techo, una técnica que Stasium aprendió del ingeniero de Queen, Roy Thomas Baker.

El año pasado, la discográfica pidió a Stasium que buscara las cintas originales e hiciera una reedición de aniversario.

“Johnny llevaba la banda a un ritmo militar”, recuerda el ingeniero de aquella época de Ramones en la que todavía estaba Tommy en la batería –luego fue reemplazado por Marky Ramone– y todavía no había llegado el productor Phil Spector: “Nunca había problemas en el estudio, no estaban molestando por ahí. Los primeros tres álbumes fueron, en mi opinión, sus mejores discos, y Rocket to Russia era la banda original en lo más alto de su juego”.

El álbum resulta ser además un registro de la Nueva York de los tardíos años 70.
“Era el lugar en el que tenían que estar. Así como San Francisco era el lugar al final de los 60. La banda tomaba el metro para llegar al CBGB. Nueva York estaba en su sangre y en la mía, no era el ‘Disneylandia’ de hoy, era funky, había prostitutas, teatros de porno, era sucia. Era una zona de guerra”, recuerda Stasium.

En ese ‘escenario’ contrastaba una figura como Joey Ramone, el cantante y letrista, que se caracterizaba por su profunda sencillez y emoción (escondida en su casi dos metros de altura).

Así recuerda a Joey el ingeniero, mientras se le quiebra la voz: “Era un ángel, un corazón. Joey era un genio, el hombre más dulce que quieres conocer en la vida; pienso en él constantemente, los extraño a todos, pero Joey ocupa un gran lugar, era un gran amigo. Estuvimos en contacto hasta el final”.

“Y era un fantástico cantante –añade–. Nunca trabajé con alguien, antes o después, que pudiera entrar al estudio y lograra esos registros tan perfectamente, no necesitabas escuchar dos tomas porque ambas eran idénticas. Sus letras eran divertidas. Era especial”.

La reedición, que incluye entre algunas sorpresas una toma de A Long Way Back to Germany en la voz de Dee Dee y no de Joey, así como una versión inédita de I Don’t Care, circula desde el año pasado y es un bocatto di cardinale para los fanáticos de la banda, completamente extinta (Joey murió en 2001; Johnny, en 2004; Dee Dee, en 2002, y Tommy, en 2014).

Sobre el punk, Stasium (quien además fue ingeniero de Talking Heads, Mötorhead, Mick Jagger) solo agrega: “Se convirtió en algo tremendamente popular desde que Green Day y Blink 182 comercializaron lo que el público piensa que es el punk. A los Ramones realmente no les interesaba mucho el término. Al mencionar a los Sex Pistols, recuerdo la imagen temeraria que ellos proyectaban para todo el mundo, aquel especial de 60 Minutes en el que le vomitaban a la gente; eran muy crudos, mientras que los Ramones eran fanáticos de los Beach Boys, Alice Cooper, Iggy... Ellos no eran así; los llamaban punk, pero eran más algo pop. Las bandas les dan hoy las gracias a los Ramones porque, hasta ese punto, el rock era estático y corporativo. Las canciones de los Ramones eran dos minutos de felicidad”.

CARLOS SOLANO - El TIEMPO

 

“No podemos callar”, la canción de Arelys Henao en contra de la violencia de género
23, Ene

“Mujeres, no permitamos que nos maltraten. Por miedo y amor no podemos callar” es el mensaje que deja el nuevo sencillo de la reina de la música popular.

Arelys Henao cumplirá pronto dos décadas en la industria musical relatando en sus canciones la cotidianidad femenina. Sin embargo, en su más reciente sencillo, la artista decidió retratar un tema que también toca a la mujer, pero del cual es difícil hablar: el abuso y la violencia de género.

No podemos callar va dirigido a las mujeres que son víctimas de maltrato por parte de sus parejas. Con sus letras, ritmos y melodías populares busca empoderar a quien lo escuche para denunciar y buscar ayuda en situaciones de abuso.

Aunque Arelys Henao tenía pensado este tema desde inicios del 2017, el asesinato de una sobrina la motivó a lanzarlo y comenzar con una campaña de concientización, pues, según la Fiscalía y Medicina Legal, cada 12 minutos una mujer es agredida por su pareja o expareja en el país, sin embargo, el 96% de estos delitos quedan impunes.

De esta manera, Henao busca que su canción, que hace parte del álbum Mi Historia, se convierta en un motor de fuerza e independencia que invite a la acción de las mujeres víctimas.

El sencillo fue grabado en el estudio Rancho Viejo de Vicente Fernández, en Guadalajara, bajo la dirección de Javier Ramírez y el ingeniero de Grabación Alejandro Ramírez, junto con la composición de Hernán Darío Hernández.

En el video musical, producido y dirigido por Lucho Velasco, participaron los actores colombianos Carolina Acevedo y Ramiro Meneses.

Además de esto, algunas celebridades colombianas han compartido su apoyo a la campaña #NoPodemosCallar.

 

Voz de Dolores O'Riordan fue banda sonora de su propio funeral
23, Ene

Durante la ceremonia, el sacerdote dijo que la cantante de The Cranberries dio el concierto "más importante de todos", el de la "vida misma".

La voz de Dolores O'Riordan sirvió de banda sonora a la emotiva despedida que le brindó este martes 23 de enero su pueblo natal,Ballybricken (Irlanda), donde dio el concierto "más importante de todos", el de la "vida misma", subrayó el sacerdote en el funeral de la líder de The Cranberries, fallecida el 15 de enero.

Su féretro entró en la iglesia de Saint Ailbe al son del "Ave María" de Franz Schubert que interpretó y grabó con Pavarotti, y salió entre aplausos una hora después acompañada por la canción "When you are gone", incluida en el álbum de The Cranberries "To the Faithful Departed" (1996).

Durante la misa también se escuchó a Dolores, que ha fallecido a los 46 años, cantando "Panis Angelicus", lo que generó en el templo una atmósfera mágica gracias a su distintiva voz.

Además de decenas de parroquianos y vecinos de la artista, estuvieron presentes su madre Eileen, sus seis hermanos y los tres hijos de Dolores: Taylor, Molly y Dakota, fruto del enlace con Don Burton, de quien se separó en 2014 tras 20 años de matrimonio.

Frente al féretro se colocaron una guitarra, un disco de platino y otros objetos relacionados con su vida personal, como un libro de poemas y un cuadro de Nuestra Señora de los Dolores que perteneció a su tátara-tatarabuela.

Durante la homilía, el sacerdote, Liam McNamara, recordó que O'Riordan no solo puso en el mapa a su "preciosa comunidad" de Ballybricken, sino a la ciudad de Limerick y a todo el condado, tras convertirse en un icono de la música mundial al comienzo de la pasada década de los 90.

El sacerdote destacó que "su personalidad amable y bella voz le granjeó muchos admiradores" en el terreno musical, pero con su arte y sus letras también "rescató de la oscuridad de la depresión" a un "incontable" número de personas.

La propia Dolores tenía un trastorno bipolar y los médicos habían establecido que sufría en ocasiones episodios de hipomanía, privación del sueño y paranoia.

"No hay palabras para describir adecuadamente a Dolores o para establecer con precisión la influencia positiva que ha tenido durante años", prosiguió McNamara, quien habló de su primer encuentro con Dolores, cuando tenía 18 años y cantaba y tocaba el órgano con el coro de Saint Ailbe.

"Poseía una voz muy especial, un talento que valía su peso en oro. Y como la chica inteligente que era, sabía muy bien que debía desarrolla y usar ese talento", recordó.

Aseguró que Dolores "tenía una mente inquisitiva", lo que le llevó a interesarse por san Gregorio el Grande y "su influencia en la liturgia de la iglesia y en su música", que daría lugar al conocido canto gregoriano, con unos peculiares cambios de registros que la cantante imitó con sus privilegiadas cuerdas vocales.

De hecho, los monasterios eran "un lugar especial" para ella, explicó, y solía visitar algunos de la zona para escuchar los cánticos de los monjes en las oraciones vespertinas y nocturnas.

"Si se derraman lágrimas en el cielo, por necesidad serán lágrimas de alegría. Sí, lágrimas de alegría, después de una excelente actuación de Dolores en el concierto más importante y vital de todos, el concierto de la vida misma", celebró McNamara.

El cortejo fúnebre se desplazó después de la misa al cementerio de Ballybricken para enterrarla junto a su padre Terry, en un acto privado al que solo asistieron la familia y los más allegados.

Ahora, su familia está a la espera de que las autoridades forenses británicas den a conocer el resultado de la autopsia para determinar la causa del fallecimiento de O'Riordan, quien fue hallada sin vida en un hotel de Londres.

Según su representante, Dolores O'Riordan se encontraba en la capital británica para participar en "una breve sesión de grabación" el día siguiente de su muerte, cuando tenía previsto poner voz a una versión del conocido tme de The Cranberries ``Zombie´´, interpretada por la banda de rock estadounidense Bad Wolves.

La cantante también quería tratar en Londres con la discográfica BMG la fecha del lanzamiento del álbum que había grabado con su nueva banda D.A.R.K.

 

 

 

Lady Gaga pisa con fuerza en Barcelona, primer concierto de su gira en Europa
19, Ene

La diva ha llegado dispuesta a conjurar el dolor con grandes dosis de espectáculo, tras verse obligada a anular los conciertos europeos por un brote de fibromialgia.

Lady Gaga ha pisado hoy con fuerza el escenario del Palau Sant Jordi de Barcelona, el primero del tramo europeo de la gira Joane World Tour, donde ha derrochado energía, empatía y carisma ante 15.000 personas.

La diva ha llegado dispuesta a conjurar el dolor con grandes dosis de espectáculo, tras verse obligada a anular los conciertos europeos por un brote de fibromialgia.

Y lo ha conseguido desde el primer minuto, cuando ha salido al escenario como una apisonadora, rebosante de energía y subida a una plataforma desde la que ha interpretado el primer tema de la noche: "Diamond Heart", de su nuevo disco "Joanne".

En la segunda canción, también de su nuevo álbum, han aparecido los esforzados bailarines que la acompañan y que se han dejado la piel esta noche, mientras ella, que también se ha entregado en cuerpo y alma, se ha quitado el sombrero dorado y la cazadora de cuero para coger la guitarra y hacerlo todo a la vez: cantar, bailar y tocar.

El Palau Sant Jordi ha temblado con el tercer tema de la noche, "Poker Face", porque, si el público ha empezado el concierto saltando de alegría al ver a su reina en tan buen forma, celebrarlo con uno de sus temas más famosos ha disparado las endorfinas del personal.

Eufórico, el público ha entrado de lleno en un espectáculo sin tregua, en el que la norteamericana ha alternado los temas de su nuevo disco con algunos de sus 'hits' más deseados, como "Alejandro" o "Telephone".

Todo ello adornado con continuos cambios de vestuario y movimientos escénicos, que han llegado a su punto álgido cuando han descendido desde el techo dos pasarelas que han conectado el escenario principal con uno de los tres escenarios anexos.

Antes ya había aparecido una pantalla gigante, tres ovaladas, varias plataformas con posibilidad de inclinarse, fuego real sobre el escenario principal y luces en todas las direcciones y de todos los colores.

En siete ocasiones, Lady Gaga ha abandonado el escenario para cambiarse de ropa, pero el ritmo del concierto no ha decaído en ningún momento, porque los interludios han sido cubiertos con vídeos y efectos visuales preparados para mantener hipnotizados a los seguidores, que han salido del Palau Sant Jordi noqueados de tantos impactos visuales, sonoros y emocionales.

Porque la emoción y la empatía también han estado muy presentes, especialmente cuando Lady Gaga ha mencionado los atentados terroristas del pasado mes de agosto en Barcelona y ha dicho: "Os amo y dedico esta canción a Barcelona, a su tragedia y a todos los que sufren".

No ha hecho referencias directas a su enfermedad, pero sí muchas indirectas y se ha dejado querer cuando ha contado el origen del nuevo disco.

"Joanne" está dedicado a la hermana de su padre, Joanne Germanotta, que falleció a los 19 años de lupus y que la cantante no llegó a conocer porque murió antes de que ella naciera, pero que marcó a su familia y a ella misma, ya que la herida estuvo abierta muchos años.

Lady Gaga ha recordado este capítulo de su vida familiar durante la segunda parte del concierto, la que ha aprovechado para defender la igualdad y repetir muchas veces que nos quiere a todos, seamos del color que seamos y de la orientación sexual que elijamos.

Antes se ha desmelenado a fondo en temas como "Paparazzi" y después ha vuelto a hacerlo con "Bad Romance", con el que ha quedado claro que, aunque últimamente está concediendo más terreno a la persona que al personaje y la cara humana de Stefani Joanne Angelina Germanotta está ganando terreno a la loca sofisticación de Lady Gaga, los vestidos imposibles siguen formando parte de ambas.

Tras el festival de luz y color que ha sido "Bad Romance", Lady Gaga se ha sentado al piano y se ha despedido de su publico con "Million Reasons"; una de cal y una de arena: una de fiesta y otra de intimidad, dos conceptos que pueden parecer difíciles de unir para muchos, pero no para Lady Gaga que es, ante todo, un animal escénico. 

 

 

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