Roglic se impone en la primera etapa de la Vuelta a Cataluña

Así, Roglic es el primer líder de esta Vuelta gracias a las bonificaciones y le saca cuatro segundos a Evenepoel.

El esloveno Primoz Roglic (Jumbo-Visma) dio el primer golpe en la mesa de la Volta a Cataluña al imponerse en el esprint en subida de la primera etapa, con salida y final en Sant Feliu de Guíxols (Girona), donde tuvo su primer mano a mano con el otro gran favorito de esta carrera, el belga Remco Evenepoel (Quick-Step), que fue segundo.

Así, Roglic es el primer líder de esta Vuelta gracias a las bonificaciones y le saca cuatro segundos a Evenepoel. El neerlandés Ide Schelling (Bora-Hansgrohe) fue tercero. El recorrido rompepiernas por la Costa Brava, con cuatro puertos (uno de segunda categoría y tres de tercera), fue suficiente para que los grandes favoritos se atrevieran a probarse por primera vez.

A falta de cinco kilómetros para la meta se produjo una caída con varios ciclistas involucrados y quien salió más perjudicado fue el italiano Dario Cataldo (Trek-Segafredo). Poco antes de la entrada en la localidad de Sant Feliu de Guíxols, en una recta, su compatriota Kristian Sbaragli (Alpecin) perdió el control de su bicicleta y provocó una caída múltiple.

Otro de los implicados fue uno de los favoritos para la general y el vencedor de la Vuelta en 2021, el británico Adam Yates (UAE Team Emirates), que llegó a meta con más de 10 minutos perdidos. También cayeron el español José Joaquín Rojas (Movistar), el francés Anthony Delaplace (Team Arkéa) y el australiano Michael Storer (Groupama).

El primer puerto de la jornada, el Alt de Santa Pellaia de tercera categoría situado en el kilómetro 26 de la etapa, ya se coronó con la escapada del día formada. Entre ellos hubo un integrante español, el joven de 22 años Pau Miquel (Kern Pharma). Lo acompañaron Jetse Bol (Burgos-BH), Alessandro De Marchi (Team Jayco), Rune Herregodts (Intermarché) y Oscar Onley (DSM).

Coronaron el puerto con cuatro minutos y nueve segundos respecto el pelotón y, a partir de entonces, la ventaja se fue reduciendo. El descenso hasta la Bisbal d’Empordà provocó algunos cortes sin importancia en el pelotón, que se reagrupó cuando el llano regresó.

La escapada también logró llegar con una distancia respetable a la cima del segundo puerto de la jornada, el Alt dels Àngels de segunda categoría. Aunque los 3 minutos y 30 segundos ya fueron un indicio de que probablemente la aventura no llegaría a su final.

La diferencia se siguió reduciendo en el descenso que acercó a los ciclistas a la ciudad de Girona, donde no se llegó a entrar, y el trabajo de los equipos Cofidis, pensando en una posible victoria de Bryan Coquard, y Alpecin-Deceunick lograron dejarla por debajo del minuto a poco más de 60 kilómetros para la meta, cuando levantaron el pie del acelerador satisfechos con el trabajo hecho.

Dos ciclistas del Euskaltel-Euskadi, los españoles Txomin Juaristi e Ibai Azurmendi atacaron en el pelotón en busca de conectar con la escapada. Pero el intento, aunque se mantuvo en el Alt de la Ganga de tercera categoría, finalizó a 47 kilómetros para la llegada. Entonces la distancia entre el pelotón y los cabezas de carrera se había ampliado otra vez hasta el minuto y medio.

El último puerto de la jornada fue el Alt de Romanyà, de tercera categoría y ubicado a 25 kilómetros de la meta. Durante la subida Pau Miquel no pudo aguantar el ritmo de la escapada, que se redujo a cuatro corredores. De todas formas, en la cima el pelotón ya se encontraba a tan solo 38 segundos.

Así, las miradas para buscar el ganador de la etapa se empezaron a dirigir hacia los integrantes del pelotón, en el que volvió a coger protagonismo Cofidis, acompañado esta vez del Jumbo-Visma, con la mente en Roglic.

Tras la importante caída a falta de cinco kilómetros, el pelotón se cortó y algunos de los nombres que sonaban para llevarse esta etapa quedaron descolocados. Roglic fue quien lanzó el esprint y Evenepoel, mal situado, intentó remontar desde atrás. Le faltaron 50 metros más para lograrlo. Su frustración la pagó con el manillar.

Mañana, martes, el pelotón ya afrontará la primera de las tres etapas de montaña de esta edición de la Volta, con final en la estación de esquí de Vallter (Girona), situada a 2.135 metros de altura. Allí se verá el primer duelo de altura entre Roglic y Evenepoel.

La etapa saldrá de Mataró (Barcelona) y recorrerá 165,4 kilómetros hasta Vallter. Antes de llegar a la estación de esquí se subirán otros dos puertos, el Alt de Can Bordoi de tercera categoría y el Coll de Coubet, de primera.

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