Garzón se convierte en referente nacional al jubilar a 20 equinos de tracción animal, entregando motocargueros a sus dueños para mejorar su calidad de vida y garantizar el bienestar animal municipal

El municipio de Garzón ha marcado un referente en materia de bienestar animal y reconversión laboral al oficializar la jubilación de 20 equinos que, durante años, fueron el motor de vehículos de tracción animal.
A través del programa «Transformando Regiones» y en alianza con Findeter, los antiguos conductores recibieron motocargueros que les permitirán trabajar de manera más eficiente, segura y con mayores expectativas de ingresos, dejando atrás el esfuerzo físico impuesto a los animales.
Este avance sitúa a Garzón como un municipio pionero en el cumplimiento de la normativa que obliga a la sustitución de estos vehículos. Al respecto, la senadora Andrea Padilla señaló que este logro es excepcional en un panorama nacional «doloroso», donde aún restan más de 7,000 equinos por sustituir según cifras del DANE. La congresista subrayó que, pese a las dificultades presupuestales que enfrentan las alcaldías, la unión de esfuerzos técnicos y humanos permitió concretar un proyecto que cambia la vida de toda la comunidad.

Por su parte, el alcalde municipal, Francisco Calderón Feriz, enfatizó que la gestión fue compleja debido a la particularidad técnica del proyecto, diferenciándose de obras civiles convencionales. El mandatario aclaró que la iniciativa no se limitó a la simple entrega de maquinaria, sino que incluyó un riguroso proceso de adopción y supervisión para asegurar que los 20 caballos lleguen a hogares donde se garantice su protección y un descanso digno tras años de servicio.

Para los trabajadores del sector, el cambio representa una transformación profunda en su realidad cotidiana.
Jaime Duarte, presidente de la Asociación de Zorreros de Garzón, manifestó la felicidad del gremio al ver que sus animales, que por años brindaron el sustento diario, finalmente podrán «mandarse a descansar». Duarte destacó que el paso al motor no solo mejora la calidad de vida de los equinos, sino que permite a los conductores desempeñar su labor de una forma más descansada y digna.

Los equinos fueron entregados a una tenencia responsable donde serán cuidados y ya no serán obligados a realizar trabajos forzosos, permitiéndoles una vejez digna, pero adicionalmente cumpliendo con la normativa nacional de reconversión laboral, garantizando no solo la dignidad del animal, sino la continuidad del trabajo de sus tenedores.

