Alcaldes de Saladoblanco y Timaná alertan sobre el panorama de inseguridad en el sur del Huila, marcado por la extorsión a comerciantes y campesinos, el microtráfico, el hurto en carreteras y el déficit de uniformados

En el marco del espacio radial ¿Y Quién Responde?, de la Poderosa del Huila, los mandatarios Saladoblanco, Edgar Javier Bambagüe Barrios, y de Timaná, Edwin Andrés Cárdenas Gasca, expusieron una radiografía detallada sobre las principales problemáticas de orden público que aquejan a sus municipios.
Aunque cada territorio enfrenta dinámicas particulares debido a su geografía y ubicación vial, ambos mandatarios coincidieron en que el microtráfico, las redes delincuenciales y las presiones sobre el comercio y el campesinado constituyen los mayores desafíos para la convivencia ciudadana.
El alcalde de Saladoblanco, Javier Bambagüe, advirtió que la extorsión es el delito que más impacta a su territorio, golpeando de manera directa a comerciantes, ganaderos y finqueros.
El mandatario explicó que, si bien este flagelo ha existido históricamente, en los últimos años ha registrado un incremento. A su juicio, este fenómeno se ha visto acentuado por una implementación que no llegó a buen término de la política de “Paz Total”, aunque también destacó que las estadísticas reflejan un aumento gracias a que las comunidades han perdido el miedo a denunciar tras las jornadas de sensibilización del Gaula.
Frente al accionar delictivo, Bambagüe aclaró que en los consejos de seguridad mensuales desarrollados junto a la Policía y el Ejército Nacional se ha verificado que no existe presencia activa de grupos armados residuales (disidencias de las FARC o ELN) en la zona rural del municipio.
Por su parte, el alcalde de Timaná, Edwin Andrés Cárdenas Gasca, reportó importantes golpes contra la criminalidad organizada mediante labores de inteligencia adelantadas por la Policía y la Sijín.

Entre ellos, destacó la captura de tres integrantes de una banda de “jaladores” de motocicletas con orden judicial el año anterior, así como la reciente caída de siete miembros (seis hombres y una mujer) de la estructura delincuencial conocida como “Los Vinagres”, dedicada a la comercialización de estupefacientes y cuyos integrantes fueron recluidos en el centro penitenciario de Pitalito.
A pesar de estos avances, Cárdenas Gasca enfatizó que la Ruta 45 —especialmente en los tramos Timaná–Pitalito y Timaná–Altamira, con punto crítico en el cruce de Naranjal— continúa siendo un foco alarmante de hurto de automotores y motocicletas. Ante esto, la administración municipal ha solicitado una presencia permanente de la Policía de Carreteras, logrando un incremento de retenes de control preventivo.
De igual forma, el mandatario timanense subrayó dos problemáticas puntuales. Por ser Timaná un punto geográfico neurálgico en el sur del departamento, recibe constantemente personas en condición de calle que terminan vinculadas a hurtos en viviendas e intentos de ingreso forzado a establecimientos comerciales en horas de la madrugada
Así mismo el alcalde Edwin Andrés Cárdenas reconoció que los recursos de personal de la Policía Nacional son limitados frente a la cobertura de los 37 municipios del departamento.
No obstante, gracias a coordinaciones con el Distrito de Policía de Guadalupe, Timaná ha contado con refuerzos en festividades y el apoyo adicional de cinco uniformados durante los fines de semana para mitigar situaciones de riesgo y aglomeraciones.
