Alcaldía de Pitalito carece de estudios para construir planta cafetera en predio protegido de Cormagdalena

La controversia en torno al proyecto del «Centro de Investigación Ambiental para la Transformación y Beneficio Sostenible del Café del Municipio de Pitalito» ha tomado un rumbo crítico. A pesar de los anuncios políticos sobre esta ambiciosa obra de infraestructura, una reciente respuesta oficial a un derecho de petición y la postura de las autoridades de control han revelado que el municipio de Pitalito carece actualmente de los estudios técnicos, planos y diseños definitivos indispensables para su ejecución.
La confirmación de este vacío técnico provino directamente de Darío Fernando Cuéllar Ortega, Secretario de Desarrollo Económico y Competitividad de Pitalito. En la contestación formal al derecho de petición radicado en julio de 2026, el funcionario admitió que el millonario proyecto de infraestructura cafetera se encuentra aún en una etapa preliminar de planeación. Por esta razón, la administración no dispone de un documento técnico definitivo ni consolidado aplicable a la construcción, sino únicamente de borradores preliminares.
Específicamente, al ser interrogada sobre los planos arquitectónicos de la planta de beneficio, los diseños del área de secado, las memorias técnicas del sistema de tratamiento de aguas residuales y el Plan de Manejo Ambiental, la Alcaldía respondió que estos elementos no existen todavía. La administración argumentó que, de acuerdo con la ley de contratación, los estudios de viabilidad técnica, social, económica y ambiental deben elaborarse previo a cualquier licitación o contrato. Asimismo, admitió que el proyecto no cuenta con licencias de vertimientos, conceptos técnicos o cualquier otro acto administrativo de autorización expedido por autoridad competente.
A esta falta de sustento técnico se le suma un complejo debate sobre la propiedad del predio donde se planea levantar la planta, ubicado en la finca Marengo. Contrario a lo que sectores comunitarios asumían, este terreno no es propiedad de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), sino que pertenece a CORMAGDALENA. Esta particularidad en la titularidad jurídica de las tierras ha encendido las alarmas de diversos sectores sobre las condiciones reales de su cesión o uso para el proyecto.
Al respecto, Álvaro Hernando Cardona González, Procurador Judicial Ambiental y Agrario de Huila y Caquetá, ha expresado serias objeciones sobre el futuro de este predio. Cardona González, quien fue el primer director seccional de Cormagdalena, advirtió en una intervención que no considera viable cambiar el objeto y destino original del predio de Marengo, puesto que este fue adquirido con recursos públicos que poseían una destinación específica orientada a la protección del medio ambiente. Según el representante del Ministerio Público, modificar este fin para dar paso a una central de procesamiento de café de gran escala es inaudito y contradice la misión histórica del sitio.
El procurador recalcó que Marengo es un predio de protección ambiental que ha recibido fabulosas inversiones públicas para la construcción de senderos ecológicos, educación ambiental y la realización de comités interinstitucionales de control. Por ende, cualquier intervención en esta zona exigirá demostrar científicamente que un proyecto de esta categoría no generará un impacto negativo en el ecosistema y que, por el contrario, aportará de manera real a la investigación ambiental del entorno, tal como la alcaldía ha prometido en su justificación de desarrollo sostenible.
PROCURADOR AMBIENTAL – finca Marengo
Frente a estos fuertes cuestionamientos, la Alcaldía de Pitalito ha expuesto sus argumentos de defensa en las respuestas oficiales de la Secretaría de Desarrollo Económico. La administración sostiene que, de acuerdo con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), el lote propuesto en Marengo cuenta con un certificado de uso del suelo vigente con destinación de carácter institucional y de investigación ambiental.
Adicionalmente, aseguraron que las verificaciones técnicas preliminares sitúan el área del proyecto fuera de la delimitación directa del humedal Marengo.
No obstante, reconociendo la fragilidad del ecosistema y su colindancia con la reserva hídrica, el secretario Cuéllar Ortega manifestó que el municipio aplicará el principio de precaución ambiental. Por ello, las autoridades locales aseguraron que adelantarán gestiones ante la CAM para conseguir un concepto técnico definitivo que determine los límites exactos de protección o las restricciones ambientales aplicables al proyecto, con el objetivo de asegurar que las actividades proyectadas sean plenamente compatibles con la conservación del humedal.
Finalmente, el panorama se ensombrece por la fuerte tensión financiera y los líos de escrituración que enfrentan a la administración municipal del alcalde Yider Luna con el Comité Departamental de Cafeteros.
Mientras la Alcaldía ofrece un aporte de 3.000 millones de pesos y el lote en Marengo, el Comité, liderado por la directora ejecutiva Edna Yolima Calderón, recuerda que la obra requiere cerca de 11.000 millones de pesos y que es legalmente inviable iniciar inversiones gremiales sin el cierre financiero total y la entrega de escrituras formalizadas a nombre del municipio o del grupo asociativo.



