Peligra la continuidad de la construcción del Parque La Valvanera en Pitalito: Personería investiga la construcción de la Calle del Café por presunta privatización y contratación irregular de mil cien millones con una corporación recién constituida

La construcción de la denominada “Plazoleta del Café” en el emblemático Parque La Valvanera de Pitalito ha desatado una fuerte tormenta política y social que hoy tiene a la administración municipal bajo la lupa de los entes de control. El proyecto, que contempla una intervención aproximada de 1.730 metros cuadrados, ha generado gran preocupación entre los líderes comunitarios, quienes denuncian que la obra es el primer paso hacia una privatización del espacio público.
Ante el clamor ciudadano y las denuncias por presunta tala irregular de árboles, la Personería Municipal de Pitalito, liderada por Yuli Constanza Silva Chavarro, ha decidido abrir una acción preventiva formal. El Ministerio Público busca verificar que las actuaciones de la Alcaldía se ajusten a los principios de legalidad, transparencia y adecuada destinación de los recursos, otorgando un plazo perentorio de cinco días para la entrega de estudios técnicos y contratos.
El malestar de la comunidad radica, principalmente, en la instalación proyectada de tres casetas comerciales destinadas a la venta de café. Según diversos líderes locales, esta infraestructura segmenta el uso del parque y restringe el disfrute colectivo que, por ley, debe ser gratuito y sin barreras. La queja, que también llegó a conocimiento de la Procuraduría General de la Nación, advierte sobre un cambio en la destinación del bien de uso público hacia el aprovechamiento económico privado.
Frente a estas acusaciones, el alcalde de Pitalito, Yider Luna Joven, ha salido a defender el proyecto con vehemencia. El mandatario asegura que «transformar no significa privatizar» y que la intención es recuperar un espacio deteriorado para convertirlo en un lugar seguro y activo. Según Luna, la instalación de estos pequeños espacios para emprendimientos locales y madres cabeza de hogar es una oportunidad de empleo que le dará «nueva vida» a la ciudad.
Sin embargo, el punto más crítico y objeto central de la denuncia ciudadana no es solo estético o ambiental, sino contractual. Se ha cuestionado severamente la modalidad de contratación utilizada por la administración, que evitó realizar una licitación pública abierta. En su lugar, se acudió a una figura que parece eludir el principio de selección objetiva, favoreciendo a una entidad de muy reciente creación.
La entidad encargada de ejecutar esta millonaria obra es la Corporación Centro Provincial de Gestión Agroempresarial del Centro del Departamento del Huila (CORPOAGROCENTRO), representada legalmente por Carlos Alberto Rojas Pascuas. A pesar de los cuestionamientos, la administración municipal procedió a vincularla para este proyecto de infraestructura urbana en el corazón de la ciudad.

De acuerdo con la información denunciada por sectores de la oposición y líderes cívicos, para el 29 de diciembre de 2025, apenas cuatro meses después de su creación, a esta corporación ya se le habrían transferido recursos que superan los 1.100 millones de pesos para ejecutar la obra. En los soportes contractuales existentes, figura un valor inicial de $1.003.405.625, lo cual refuerza las dudas sobre la idoneidad y la capacidad técnica de una entidad tan joven para manejar tales sumas de dinero público.
Este escenario plantea una posible vulneración al principio de selección objetiva, un pilar fundamental de la contratación estatal en Colombia. Al respecto, el Consejo de Estado ha advertido previamente que la contratación interadministrativa o con entidades públicas no puede utilizarse como un mecanismo para eludir la competencia o para contratar actividades que desborden las facultades reales del contratista.
La Personería de Pitalito ha solicitado específicamente el documento del POT que soporte la intervención y los actos administrativos que autorizaron el aprovechamiento económico del parque. La entidad de control busca establecer si CORPOAGROCENTRO, representada legalmente por Carlos Alberto Rojas Pascuas, cuenta realmente con las competencias y la estructura necesaria para desarrollar una obra civil de esta envergadura.
Mientras el debate avanza, la incertidumbre se apodera de los habitantes que frecuentan La Valvanera. La tala de individuos arbóreos de la especie Araucaria, aunque contara con permisos parciales de la CAM, ha sido vista como un daño irreversible al patrimonio ambiental del sector, sumando otra capa de indignación a la controversia por la «Calle del Café».
Por ahora, el proyecto se encuentra en una fase crítica de escrutinio. De comprobarse que la obra no guarda relación directa con el propósito institucional de la entidad contratada o que se eludieron los procesos de selección competitiva, el contrato podría ser declarado nulo, obligando a la restitución de los recursos públicos, tal como ha sucedido en casos similares analizados por la alta corte.
El municipio de Pitalito queda a la espera de que la administración de Yider Luna entregue el informe íntegro solicitado por la Personería. La comunidad, por su parte, mantiene la guardia en alto, exigiendo que el Parque La Valvanera siga siendo un bien de todos y no el negocio de unos pocos, bajo la sombra de una contratación que hoy muchos tildan de «hecha a la medida».
