Comité de Cafeteros alerta sobre retrasos en cosecha cafetera del Huila y riesgos por extorsiones en el gremio

La directora ejecutiva del Comité de Cafeteros del Huila, Edna Yolima Calderón, informó que, aunque el departamento mantiene su liderazgo nacional aportando el 19% de la producción del país, la cosecha de 2026 avanza con un retraso significativo debido a factores climáticos y de seguridad. Según el último reporte de comercialización, el avance general en el departamento es del 55%, una cifra que refleja una recolección tardía influenciada por la transición climática y que ha generado una disminución en el ritmo esperado de producción para este periodo.
El panorama regional muestra una disparidad marcada, mientras que el norte del Huila reporta un avance del 80%, la zona sur, donde se concentra la cosecha principal del segundo semestre, apenas alcanza un 30%. Los picos de recolección en el sur se esperan para los meses de septiembre y octubre, pero las autoridades advierten que, si la maduración del fruto continúa retrasándose, es probable que parte de la producción total esperada para el cierre de año deba desplazarse hacia inicios del 2027.
El clima extremo ha sido el principal detonante de estas demoras, pues las intensas lluvias del primer semestre del año han dificultado la maduración del grano y el «amarre» del mismo en los cafetales. Productores de municipios como Tarqui han señalado que la falta de radiación solar hace que el desarrollo biológico del café sea más lento, lo que obliga a realizar múltiples recorridos o «pases» por los cultivos, disparando los costos logísticos y la necesidad de mano de obra en un contexto de escasez de recolectores.
En cuanto a la zona sur del departamento del Huila donde más precipitaciones se han registrado, la directora ejecutiva manifestó que es importante avanzar con el abonado del parque cafetero para que no se vea afectado.
- Seguridad para el gremio por denuncias de extorsiones
A este desafío productivo se suma una crisis de seguridad que el gremio ha denominado la «nueva roya»: la extorsión sistemática contra los caficultores. Calderón denunció que grupos ilegales están exigiendo sumas de dinero basadas en el inventario de las fincas, con cobros que oscilan entre los 150, 200 y hasta 300 pesos por cada árbol de café sembrado. Estas presiones económicas, que en algunos casos exigen pagos mínimos de tres millones de pesos, se realizan mediante citaciones, panfletos y mensajes de WhatsApp que intimidan a quienes dinamizan la economía regional.
Ante la gravedad de estas denuncias, la dirigencia cafetera, respaldada por la Federación Nacional de Cafeteros, ha solicitado una intervención urgente y coordinada de la Policía y el Ejército Nacional en las zonas rurales. Calderón instó a los productores a poner estos hechos en conocimiento de las autoridades y a extremar las medidas preventivas al contratar personal externo para la recolección, sugiriendo que el apoyo entre vecinos y la verificación de antecedentes son herramientas vitales para mitigar el impacto de los grupos de disidencias y delincuencia común.
Finalmente, el gremio se prepara para un cierre de año complejo, ya que se proyecta que el impacto del fenómeno de El Niño pase de un 40% en julio a un crítico 90% entre noviembre y diciembre.
En medio de esta coyuntura, el Comité de Cafeteros del Huila recordó la importancia de la participación democrática en las próximas elecciones cafeteras del 6 de septiembre, donde más de 62,000 caficultores cedulados tendrán la oportunidad de elegir a los líderes que gestionarán las soluciones ante las crisis climáticas y de seguridad que atraviesa el sector.
