Más de 5.000 animales en condición de vulnerabilidad hay en Pitalito denuncian animalistas
Durante la emisión de la sección «¿Y quién responde?» del Noticiero Andino, el pasado viernes se puso al descubierto la alarmante situación de protección y bienestar animal que atraviesa el municipio de Pitalito. A través de las voces de líderes rescatistas y periodistas, se denunció una problemática estructural de sobrepoblación y abandono, agravada por la falta de respuesta efectiva de la administración municipal.
Se estima que actualmente existen más de 5,000 animales de compañía en estado de abandono o vulnerabilidad en el Valle de Laboyos.
Leonardo Reyes, líder animalista y miembro de la Junta Defensora de Animales, advirtió sobre la magnitud del problema: por cada animal en la calle, en un año se pueden generar entre 12 y 18 crías, lo que representa un crecimiento poblacional del 1,800% si no se interviene con esterilizaciones masivas.
A esta crisis se suma la crueldad en las vías. Idalia Córdoba, líder de hogares de paso, reportó que solo en la última semana se registraron 12 casos de animales atropellados en las carreteras, los cuales suelen ser abandonados a su suerte por los conductores.
La labor de rescate en Pitalito recae casi exclusivamente sobre ciudadanos voluntarios. Idalia Córdoba relató que, a pesar de vivir en un espacio reducido, alberga a 14 animales y recibe hasta 15 llamadas diarias solicitando ayuda. «No recibimos ningún apoyo de los entes a los que les corresponde; lo hacemos de corazón, con rifas, ventas de comida y aportes pequeños».
Por su parte, el Refugio Santa Marta, el más grande de la región, alberga a más de 200 animales. Alex Alonso Tang Valdez, uno de sus responsables, detalló que deben preparar diariamente 500 litros de sopa para alimentarlos, con un costo mensual de sostenimiento de 6.5 millones de pesos, cubierto en un 70% por el trabajo de la profesional Yolanda Martínez y donaciones de empresas privadas. Actualmente, el refugio lucha por terminar una nueva sede, cuya construcción está a la mitad por falta de recursos.
Uno de los puntos más críticos discutidos fue el manejo de los recursos públicos.
Se denunció que la administración municipal prefiere contratar un albergue privado por 65 millones de pesos por 4 meses,
un contrato que los animalistas califican de ineficiente. Según informes, este albergue solo atendió a cuatro caninos y 13 bovinos en un mes, destinando gran parte del presupuesto a gastos administrativos y alquiler de tierras, mientras los refugios voluntarios operan en la precariedad.
Leonardo Reyes señaló que el municipio ha retrocedido en materia de bienestar animal. A pesar de que la ley colombiana (como la Ley 1774 de 2016 y la Ley Ángel) reconoce a los animales como seres sintientes, en Pitalito estas normas parecen quedarse «en el papel». Entre los compromisos incumplidos por la alcaldía se mencionaron:
- Esterilizaciones insuficientes: Solo se realizaron cerca de 330 en un año, una cifra insignificante frente a la población de 5,000 animales.
- Ambulancia medicalizada: Una promesa de campaña que aún no se materializa.
- Falta de control en cabalgatas: Se ignoró la recomendación de la Junta Defensora de Animales de prohibir el consumo de licor, lo que resultó en casos bochornosos de maltrato animal.
La sección concluyó con un fuerte reclamo a la Secretaría de Gobierno y a la Policía Ambiental, quienes, según los denunciantes, no contestan llamadas ni asisten a los espacios de diálogo. «Es un tema de humanidad. Mientras no se hagan esterilizaciones con frecuencia y no haya conciencia ciudadana, la situación se seguirá saliendo de control».
Para quienes deseen colaborar con el Refugio Santa Marta o el hogar de paso de la señora Idalia Córdoba, se hizo un llamado a donar alimentos, medicamentos o materiales de construcción para las nuevas instalaciones.