Plaza de Mercado Minorista de Pitalito enfrenta riesgo inminente de cierre definitivo tras fuertes advertencias sanitarias de la Secretaría de Salud Departamental

La Plaza de Mercado Minorista de Cálamo en el municipio de Pitalito atraviesa una aguda crisis operativa y de infraestructura que pone en riesgo inminente la continuidad de sus actividades. Investigaciones de autoridades sanitarias y evaluaciones técnicas de la red de energía han sacado a la luz graves falencias que podrían derivar en la clausura definitiva de la central de abasto, afectando directamente el sustento de cerca de mil familias que dependen económicamente de este recinto.
El deterioro institucional e infraestructura quedó al descubierto tras la visita de inspección realizada el pasado 14 de septiembre de 2026 por el personal inspector de alimentos de la Secretaría de Salud Departamental del Huila.
En atención a la circular 56903 del 18 de julio de 2026, el secretario de salud departamental, César Germán Roa Trujillo, notificó el 19 de septiembre de 2026 al alcalde Yider Luna Jovén el acta sanitaria oficial, en la que se le otorgó a la plaza un concepto de «favorable con requerimientos» tras alcanzar un nivel de cumplimiento de tan solo el 62.5 %.
Entre las irregularidades físicas reportadas en la edificación se evidenciaron muros estructurales en mal estado de conservación, cubiertas con roturas y fisuras, y canales de techos tapados con tierra, maleza y telarañas. Asimismo, las autoridades sanitarias detectaron la ausencia de barreras físicas contra plagas, la falta de soporte documental de control integral de roedores, deficiencias en las baterías sanitarias, vertimientos insuficientes y un suministro crítico de agua potable debido a la capacidad insuficiente del tanque de almacenamiento.
Ante la magnitud de las faltas, la Secretaría de Salud del Huila fijó un plazo obligatorio y perentorio de 15 días hábiles a la administración municipal para presentar un plan de mejora, cuyo vencimiento quedó estipulado para el 5 de octubre de 2026. Además, la autoridad estableció un término de 30 días para certificar los avances en las reparaciones de infraestructura, advirtiendo de manera expresa que el incumplimiento desencadenará la imposición de medidas sanitarias de seguridad que incluyen la suspensión de actividades y el cierre del lugar.
A la alerta sanitaria se suma un complejo panorama en materia energética precisado por la Electrificadora del Huila S.A. E.S.P. (Electrohuila). En respuesta formal emitida el 1 de julio de 2026 por Faiver Silva Suárez, profesional de la Zona Sur de la entidad, se aclaró a la corporación municipal que el transformador que alimenta la plaza minorista es de propiedad particular. Por consiguiente, según las cláusulas 61 y 62 del Contrato de Condiciones Uniformes, el diseño, mantenimiento y conservación de las redes internas son responsabilidad exclusiva del propietario o administrador municipal.
Electrohuila reveló además que advirtió oportunamente a la Alcaldía de Pitalito sobre las «condiciones de alto riesgo» en las instalaciones eléctricas. Las inspecciones de la empresa comprobaron adecuaciones no autorizadas que sobrecargan los circuitos, traslados irregulares de medidores y el preocupante ingreso de motocicletas y vehículos al área de equipos de alta tensión como el seccionador y el gabinete de medidores, factores que generan un riesgo constante de incendio o la suspensión del servicio energético.
Esta acumulación de contingencias fue denunciada públicamente por la concejal Sandra Milena Calderón Blanco, quien calificó el estado de las instalaciones eléctricas como una «bomba de tiempo» para los comerciantes y usuarios. La cabildante cuestionó con severidad la falta de atención del gobierno local, señalando que el Concejo Municipal adelantó dos debates de control político en 2024, dos en 2025 y uno en febrero de 2026 sobre la problemática de la plaza, sin que la alcaldía haya tomado medidas correctivas ni ejecutado las inversiones necesarias.
Calderón Blanco recriminó adicionalmente el incumplimiento de las promesas efectuadas por la administración municipal durante la celebración del 35.º aniversario de la plaza en agosto, donde se anunciaron diez millones de pesos para pintura y una jornada de aseo que nunca se llevaron a cabo. De igual forma, la concejal increpó al alcalde sobre el destino de los recursos pagados por los arrendatarios e informó que la Secretaría de Gobierno municipal no asistió a las mesas de trabajo convocadas para formular el plan de mejora requerido.
Frente a la inminencia del vencimiento de los términos legales fijados por la Secretaría de Salud y la amenaza persistente de un corte del servicio eléctrico o un siniestro, la comunidad comercial de Pitalito reclama actuaciones urgentes.
La conservación de la Plaza de Mercado Minorista de Cálamo exige voluntad política e inversiones inmediatas antes de que la inacción administrativa consume el cierre de un centro clave para el abastecimiento y la economía del sur del Huila.
